martes, 3 de junio de 2014

Hablando con Siouxsie


The Creatures, 1983

En 1998, Siouxsie rompía un silencio artístico de tres años con la publicación de un nuevo álbum de The Creatures, el dúo creado con su entonces marido, el percusionista Budgie. A continuación, una versión corregida y editada de la entrevista que le hice para Tentaciones.

Durante los primeros meses de 1981, Siouxsie and the Banshees grababan Juju, su cuarto álbum. Durante los tiempos muertos en el estudio, Siouxsie y el batería Budgie, comenzaron a probar cosas distintas a lo que hacían con el grupo. Cuando John McGeoch [entonces guitarra de Banshees] escuchó un tema donde solo había percusión y voces, les aseguró que aquello no necesitaba nada más. “Al principio pensamos incluirlo en Juju, pudo haber sido un elemento diferenciador en un disco lleno de rock y guitarras”, cuenta Siouxsie dieciocho años después, aprovechando otro descanso, esta vez durante los ensayos de la inminente gira de The Creatures. “Pero se acumuló demasiado material para el disco y pensamos que lo mejor sería darle salida con otro proyecto y bajo otro nombre. En realidad, The Creatures nacieron de manera accidental”. Fue así como la considerada reina del rock gótico y Budgie  –su pareja y sobre todo, uno de los baterías más imaginativos que haya dado el rock- fundaron un dúo en cuya música las guitarras parecían prohibidas. “No lo estaban –puntualiza-, simplemente fue que la voz y la percusión sonaban bien así, sin más. Nos gustó aquel concepto de música desnuda, con identidad propia y quisimos separarlo del trabajo con los Banshees”.


Siouxsie, 1998

Una versión con marimbas del Wild Thing de los Troggs –que además fue un éxito comercial en Inglaterra- anticipó la aparición de Feast, el primer álbum de Creatures, un aluvión de percusiones exóticas publicado en 1983. Seis años más tarde apareció Boomerang, menos tribal, más sofisticado, con ligeras influencias flamencas al estar grabado en Andalucía. Y ahora, una década después, llega Anima Animus, con la particularidad de que tras la separación de The Banshees en 1996, Creatures ya no son un proyecto secundario. “Me pone nerviosa esta ola de revisionismo que vivimos en pleno fin de siglo. No queremos vivir del pasado. Cuando los Sex Pistols anunciaron que volvían nosotros decidimos separarnos. Los Banshees habían llegado a un punto muerto y a Creatures todavía tenían mucho que ofrecer. Hemos vuelto y esta vez ya no somos “el proyecto paralelo” sino la banda principal”. Polydor, antigua discográfica de ambas bandas, nunca mostró mucho interés en las aventuras del dúo. “Les parecíamos bien siempre y cuando los Banshees estuvieran descansando”.




Mucho antes de que los Pistols anunciaran que volvían, los Banhees llevaban años heridos de muerte. Siouxsie habla veladamente de una insalvable distancia artística con Steve Severin [tercer miembro en discordia del grupo y banshee fundador]. “Es mucho más fácil trabajar siendo dos que siendo tres o cuatro. Y si encima se trata de trabajar con tu pareja, mejor. No pierdes el tiempo en diplomacias ni en convocatorias. Se te ocurre algo en el salón de casa y puedes hacerlo. La propia dinámica de la relación personal facilita la conexión musical entre Budgie y yo”. Cuando el grupo se disolvió, llevaban cuatro años instalados en una casa en la campiña, al sureste de Francia, cerca de los Pirineos. Si en otras ocasiones su música estaba contagiada de otros mundos, fueran éstos Hawai o Jerez de la Frontera, ahora ésta únicamente forma parte de un mundo propio. “Es lo que hemos creado. Los dos primeros discos los hicimos absorbiendo cosas que había a nuestro alrededor, escapamos del entorno en el que habitualmente se hacen los discos, de la vida cotidiana del rock. No es lo mismo grabar en Londres o Nueva York que en España; allí consigues zafarte de la idea de que crear música es parte de un negocio”.


The Creatures, 1982

Después de una ruptura poco amigable con Polydor y Geffen -sus discográficas en Inglaterra y Estados Unidos, respectivamente-, y cansados de que los ejecutivos les sugirieran cosas que les producían ardor de estómago, Siouxsie y Budgie decidieron que lo mejor sería ir por libre. “Saliendo de una de aquellas reuniones con la discográfica un chico nos abordó en plena calle. Se presentó como un fan, nos dijo que tenía su propio sello de baile [Hydrogen Jukebox] y se brindó a que algunos de sus artistas remezclaran nuestros temas. Nos dijo que si no nos gustaba el resultado no pasaba nada, no había compromiso. Su postura no tenía nada que ver con la gente de la industria, era alguien que disfruta con la música y que considera el beneficio económico algo secundario. Ese día empezamos a sopesar la idea de crear nuestro propio sello”. Anima Animus ha pasado dos años terminado sin que ninguna multinacional lo quisiera; un paréntesis discretamente roto por pequeños pero significativos acontecimientos: Tricky grababa un tema de los Banshees con Nearly God; poco después, Massive Attack hacían su propia lectura de Metal Postcard. La nueva generación de músicos electrónicos adora a Siouxsie. Gaultier la llama para sus desfiles, Pierre & Gilles la toman como motivo de sus cuadros, Marc Almond y Morrissey graban duetos con ella.


The Creatures por Pierre et Gilles

“Me identifico mucho más con la música de baile que con el rock, a pesar de que mi background ha sido ése. Me gusta su filosofía, es muy cercana al punk, a la postura que tenían grupos como el nuestro: no esperes a que te inviten en la fiesta, cuélate; esto no tiene por qué ser algo sólo para los privilegiados. La gente del dance crea sus propios discos, su propio circuito, no necesita a las multinacionales para nada”. Editado por Sioux Records, Anima Animus intercala algunos hallazgos electrónicos con la propuesta habitual de Creatures. La voz y la percusión siguen siendo las grandes protagonistas, pero también hay samplers, pianos y hasta guitarras. “Alguna hay, sí, pero no podrías reconocerla. Las toca nuestro amigo Knox Chandler, pero todas están tratadas y filtradas a través de loops y efectos. Hemos mezclado la parquedad y el primitivismo de Creatures con la alta tecnología. La gente usa los instrumentos electrónicos con demasiado respeto y eso provoca que todo suene siempre del mismo modo. No son más que herramientas”.


The Creatures, 1998

Liberados de ataduras comerciales, andan centrados única y exclusivamente en lo que les apetece. John Cale, del que se hicieron amigos cuando el galés produjo The Rapture, el último disco de los Banshees, les invitó a colaborar en un festival benéfico en Amsterdam. De la experiencia surgió una gira conjunta. “Queríamos salir de gira pero no teníamos disco. Un agente nos propuso hacer un tour americano con  John y no lo dudamos un segundo. El público alucinó. A veces abría él, otras nosotros. Hacíamos temas juntos, o John  se unía a nosotros. Fue un placer. El primer concierto al que asistí enmi vida fue uno  suyo, en 1975. Nos costó mucho, pero al final le convencimos para que tocara la viola en nuestra versión de Venus In Furs de Velvet Underground. Eso sí que fue toda una experiencia”.


            

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