viernes, 21 de marzo de 2014

Podcast: The Tubes




The Tubes aparecieron en la escena musical a mediados de los 70. Eran de San Francisco y mezclaban tantos elementos diferentes que el resultado no tenía nada que ver con nada, y menos aún con cualquier banda que hubiese en aquel momento por San Francisco. Al igual que Frank Zappa, tenían una mirada satírica sobre la sociedad norteamericana, algo que se plasma en la elección del propio nombre del grupo, que en argot significaba los televisores y que jugaba con un doble significado. La televisión y todos los satélites que giran a su alrededor (la publicidad, las series, los concursos), eran el punto de partida conceptual para la banda, que estaba compuesta por ocho músicos y que tocaba todos los estilos posibles. Eran pop art hecho música, intención que se reflejó también en las soberbias portadas de sus tres primeros álbumes




Fee Waybill se convertía en cantante de musical cuando salía al escenario. La puesta en escena del grupo era espectacular. Escenificaban muchas de sus canciones usando coreografías, atrezzo, disfraces. Waybill se caracterizaba como estrella del glam pasada de rosca, salía ataviado con los complementos de un fetichista del cuero o mantenía un tórrido flirteo con Re Styles, la vocalista femenina, subidos ambos a una moto mientras interpretaban “Don’t Touch Me There”, que parodiaba las canciones de grupos pop femeninos de los 60.




Para mí los tres primeros álbumes de estudio del grupo –The Tubes, Young And Rich, Now-son lo más interesante de su discografía. Con el cuarto, RemoteControl, intentaron comercializar su sonido contratando como productor a Todd Rundgren. Después dejaron el sello A&R para irse a EMI y lo que hicieron desde entonces dejó de parecerse a lo que fueron en sus inicios. Los prefería en su primera etapa, cuando eran afines a Devo en su manera de burlarse del sueño americano, y su música era una amalgama sonora carente de manías. Lo mismo versionaban “Malagueña salerosa” que una canción de Captain Beefheart. “White Punks On Dope” se convirtió, por motivos obvios, en su tarjeta de presentación en la Inglaterra del punk. Cuando su espectáculo llegó a Londres triunfó. En España lograron cierta visibilidad entre la afición porque Popular 1 les dedicó un número monográfico; la revista Interviú, publicó un reportaje sobre ellos, porque el modo en que mezclaban sexo y excentricidad daba mucho de sí a nivel visual y propiciaba titulares sensacionalistas; y Popgrama llegó a emitir uno de sus conciertos grabado para televisión. Eran un grupo extraño, único, y cuando dejaron de serlo ya formaban parte de la banda sonora de mi adolescencia.


Puedes escuchar el podcast de Nada Especial dedicado a The Tubes haciendo click aquí


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